Historia

El origen de la palabra Pajarete proviene de un pago de viñedo situado en los términos de Prado del Rey y Villamartín, en la sierra de Cádiz, nombrado así por encontrarse en las faldas del Castillo de Matrera o Torre Pajarete.

Los vinos procedentes de estos pagos alcanzaron gran difusión a partir del siglo XVII, comercializándose a través de Jerez y Málaga y adquiriendo un gran prestigio tanto en España como en el exterior, como vinos generosos, generalmente dulces.

Esta fama queda bien reflejada en la profusión de citas literarias referentes al vino de Pajarete aparecidos en distintas obras a lo largo de los siglos XVII, XVIII, y XIX (Clemente y Rubio, Ford, Townsend, Grimod de La Reynière, Fernán Caballero, Pardo Bazán, Pérez Galdos):

El Pajarete brillaba con reflejos de topacio engastado en oro…” Pérez Galdós (1887), Fortunata y Jacinta.

Seria y solícita, la novia atendía y servía a todo el mundo: dos o tres veces su pulso desasentado le hizo verter el Pajarete que escanciaba.” Pardo Bazán (1886), Los Pazos de Ulloa.
A mediados del sigloXIX, el Pajarete llega a su plenitud y es imitado por los grandes de la época -Jerez y Málaga-, atribuyéndose cada uno su paternidad. No es de extrañar que en la Exposición de París de 1875 se le otorgasen siete medallas de oro al vino de Pajarete, aunque procedentes de sitios tan distantes como Málaga, Cádiz capital o Moguer (Huelva).

La bodega es fundada en el año 1864 por Manuel Holgado Ríos, con un pequeño lagar en el número 18 de la calle La Laguna de Prado del Rey. El negocio bodeguero pasará de padres a hijos, sufriendo sucesivas ampliaciones, y elaborando ininterrumpidamente vinos de Pajarete. En 1983 se transladan todas las instalaciones al actual emplazamiento en la Ctra de Arcos Km 1, incorporando el equipamiento para el embotellado que actualmente se utiliza, pero conservando todo el sabor de la antigua bodega.